El océano, otra víctima de la pandemia

By junio 20, 2020Arica, Nacional

La irrupción del coronavirus y su expansión aún sín límites ha significado un incremento en la producción y consumo de plástico para uso hospitalario y escenario desafiante para el medioambiente, si se considera que cada año ingresan a los océanos 8 millones de toneladas de estos desechos.

Chile ha vivido en las semanas un período complejo en torno al control de la pandemia de Covid-19, con cifras de contagios y muertes que van en aumento, lo que ha llevado a intensificar las medidas de aislamiento. En contraposición, en Europa las cifras han disminuido y, poco a poco, se han ido haciendo menos restrictivas las medidas de distanciamiento social, con el levantamiento de cuarentenas obligatorias y la apertura de algunos espacios públicos.

A pesar de las realidades dispares, un punto en común para ambos escenarios es la mantención obligatoria en el uso de accesorios de seguridad personal, una forma de cuidado totalmente necesaria, pero que trae consigo consecuencias medioambientales que aún no han mostrado su total alcance. Desde la irrupción del coronavirus en el mundo, se ha observado un incremento en la producción y consumo de material plástico para uso hospitalario y doméstico, como mascarillas, guantes, protectores faciales, entre otros.

Todos estos elementos plásticos son catalogados como material de un solo uso. Hasta antes de estos acontecimientos, en el mundo se estaba tratando de minimizar los elementos plásticos de un solo uso por el alto nivel de impacto que estos significan en términos de contaminación. Esta nueva realidad se ha convertido en un escenario desafiante a nivel medioambiental, si se considera que cada año llegan hasta los océanos del mundo 8 millones de toneladas de desechos plásticos, de acuerdo con cifras de la ONG World Wildlife Fund (WWF).

Según el más reciente informe del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA), publicado en 2019, la contaminación por plásticos es uno de los principales problemas ambientales del planeta. Es por eso que, hasta la llegada de la pandemia, 2021 se perfilaba como un año importante para combatir el empleo excesivo del plástico, pues la Unión Europea estableció un plan para prohibir el uso de este material, específicamente de aquellos de un solo uso, a partir de ese año.

Asimismo, existe el Pacto Europeo de los Plásticos, una iniciativa que reúne a más de una decena de países del viejo continente en torno a cuatro objetivos con miras a 2025 y que tienen coma objetivo el uso responsable del plástico en los productos puestos en el mercado europeo.A nivel nacional, en el Congreso se ha discutido un proyecto que busca prohibir la entrega de plásticos de un solo uso en establecimientos de expendio de alimentos, así como también fomentar la reutilización y regular el uso de botellas plásticas desechables.

Sin embargo, la necesidad de contener la propagación del virus ha causado el resurgimiento del plástico como un material de alto uso. En California, Estados Unidos, se levantó momentáneamente la prohibición de utilizar bolsas de un solo uso y en el mismo país, la Plastic Industry Association pidió el 20 de marzo que su actividad se considerara esencial en tiempos de confinamiento. Por su parte, en Arabia Saudita algunos supermercados imponen a sus clientes el uso de guantes desechables,.El plástico es imprescindible para los equipos de protección individual (EPI) del personal sanitario, como mascarillas, guantes, batas impermeables, gafas, viseras y pantallas protectoras faciales.

Pero también es necesario en forma de diversas piezas para equipos médicos, como respiradores y ventiladores, jeringas de policarbonato, tubos médicos de PVC, bolsas de sangre, entre otros. Esto ha hecho que la generación de residuos hospitalarios se haya incrementado de forma exponencial en los meses en que se ha desarrollado la actual crisis sanitaria, a lo que se suma el uso inédito de EPI por parte de la población en su conjunto.Estos residuos no pueden ser reciclados, por lo que su destino son los vertederos o la incineración. Incluso muchos de estos insumos ya se han comenzado a ver acumulados o botados como desechos en las calles de las ciudades y también en el mar, que es uno de los grandes perjudicados del uso masivo de plástico.

Esfuerzo local

En vista de esta problemática, Olas Zero Plástico, la iniciativa que fomenta el cuidado de las costas, impulsada por la compañía aríqueña Golden Omega, ha mantenido activo su trabajo de concientización respecto de la importancia del reciclaje de este material. Dado las actuales medidas de distanciamiento social para controlar la propagación del virus, esto se ha hecho a través de videoconferencias con expertos en la materia y mediante la difusión de material informativo con lineamientos básicos en torno al reciclaje de estos desechos.

Además, Golden Omega mantiene puntos de reciclaje al interior de su planta productiva, en los cuales sus colaboradores y familias pueden depositar sus residuos para reciclaje.“La actual crisis ha provocado que, por motivos de higiene y salud, no sea factible prohibir el uso de plásticos de un solo uso mientras se extienda la emergencia, Pero es sumamente importante no perder de vista la problemática de la contaminación que producen estos desechos en las playas y océanos. Por eso, ha sido un objetivo importante para nosotros continuar con la labor de promoción del reciclaje y del uso consciente del plástico en la ciudadanía, dentro de las posibilidades actuales”, comenta Jorge Brahm, gerente general de Golden Omega.

En la última campaña realizada en el verano de este año en las playas-de Arica, la iniciativa contó con la participación de 8.000 personas, por lo que el plan de la Olas Zero Plástico es continuar masificando la cultura del reciclaje entre los ariqueños.