Nuevos caminos de viejos plásticos

En 2001, India inició un proyecto para utilizar plástico reciclado en la construcción de carreteras. Actualmente ya cuenta con más de 20.000 kilómetros pavimentados con este material y la iniciativa se ha expandido a otros países como Holanda y México.

Una Navidad no es completamente una Navidad si es que nadie recibe de regalo una autopista de juguete. Es uno de los pedidos más clásicos de los niños, porque son capaces de entregar horas de diversión y hacer soñar a muchos con conducir de verdad por esas curvas de plástico. Hoy, ese deseo es una realidad. Las autopistas de plástico que pueden armarse por bloques existen en tamaño real y, si bien no tienen esas curvas tan pronunciadas o esas rampas para pasar de un lado a otro, ayudan a librar al planeta del exceso de desechos plásticos, que es uno de los grandes problemas del mundo moderno.

Desde 2001, India se ha abocado a este objetivo. El doctor en química del Colegio Thiagarajar de Ingeniería, Rajagopalan Vasudevan, comenzó a trabajar en un proyecto que pretendía utilizar el plástico reciclado para la construcción de carreteras. Actualmente, ya son decenas de miles de kilómetros los que han sido elaborados a partir de este material (eran más de 20.000 kilómetros hasta septiembre de 2018), de acuerdo a información publicada por National Geographic.

El químico indio descubrió que el plástico en su estado líquido, puede tener propiedades similares e incluso superiores a otros materiales para aglutinar la grava y gravilla que se utiliza para construir carreteras, e incluso las hace más resistentes y duraderas en el tiempo. Si bien, existen estudios que señalan que la exposición del plástico al calor y la luz podía ser una fuente importante de gases de efecto efecto invernadero, Vasudevan asegura que el material empleado en su procedimiento es maleable a temperaturas de 170º C, y que se requieren temperaturas superiores a los 270ºC para que la descomposición de esta variante del plástico genere humos tóxicos y nocivos.

Como parte de la misma investigación, el químico creó un nuevo material, bautizado como «Plastone», una mezcla de plástico y granito, restos de cerámica, grava o piedra caliza, que puede utilizarse en la pavimentación de aceras, o bien, para la construcción, en términos generales. Además de ser un aporte directo a la reutilización de plásticos, esto además permite ahorrar en el uso de otros materiales más costosos en dicho país, como el cemento o el asfalto.

El uso de plásticos en la construcción o mantención de caminos, es una iniciativa que también ha sido adoptada en otros países. En Holanda, específicamente Rotterdam, se anunció en 2018 el proyecto de construir carreteras con residuos plásticos recuperados por los océanos de todo el mundo. En colaboración con la empresa constructora VolkerWessels, el plan busca incorporar a los sistemas viales de la ciudad paneles modulares de plástico que se acoplan entre sí, y que son desmontables de acuerdo a las necesidades.

Estas estructuras cuentan con un espacio hueco para la instalación de infraestructuras básicas. Además, su diseño incluye trabas a presión fácil, al igual que las piezas del popular juego infantil Legos, lo que permitiría un fácil acceso para efectuar reparaciones, y un fácil traslado a diferentes lugares.

Por su parte, a fines de 2019, México inauguró su primera carretera hecha con plástico reciclado. La carretera se ubica en el estado de Guanajuato y tiene una extensión de 2 kilómetros, para los cuales se utilizó casi una tonelada de plástico reciclado. Dow, la compañía de ciencia de materiales que formó parte de esta innovación, asegura que además de ser una solución en términos de manejo de residuos plásticos, esta tecnología en teoría permite alargar la vida útil de las carreteras hasta en 50%, en contraposición al asfalto convencional.