Continuar descubriendo el ecosistema marino, en un nuevo Día de la Tierra

By marzo 27, 2021Arica, Internacional

Este 22 de abril se conmemorará un nuevo Día de la Tierra, y si bien las expediciones que podemos emprender para maravillarnos en la naturaleza están limitadas debido a los efectos de la pandemia y los retrocesos sanitarios experimentados en gran parte del país, la protección del medioambiente sigue siendo prioritaria, pensando en el futuro y el potencial por descubrir que aún nos ofrece.

Las profundidades del océano siempre han sido una de las grandes incógnitas para la humanidad, de esta manera la curiosidad se ha transformado en uno de los principales motores a la hora de revisar los descubrimientos realizados.

Probablemente, el oceanógrafo más conocido y mediático de la historia, el veterano de la segunda guerra mundial y coinventor del sistema regulador para buceo autónomo, Jacques Cousteau, se encontró en 1950 con el Calypso, un viejo dragaminas que lo llevaría, por primera vez, a investigar los corales en un archipiélago del mar Rojo. Tras esto publicó el libro El mundo del silencio y desde entonces, los reconocimientos no terminaron de llegar, los que incluso incluyeron un Oscar por un documental con el mismo nombre de su libro.

Más allá de sus esfuerzos por dar a conocer secretos marinos, el explorador francés fue un férreo defensor de la conservación marina, impulsando actividades para preservar la vida oceánica. Este tipo de pasión, sumado a la iniciativa de personas a lo largo del orbe, han permitido que incluso en nuestros tiempos se logren descubrir facetas desconocidas del mundo marino.
Sin ir más allá, hace tres años, investigadores del Instituto Smithsoniano descubrieron una nueva zona oceánica que denominaron como rarofótico, una capa ubicada a profundidades entre los 130 y 300 metros, donde llega poca luz. A pesar de la profundidad y la escasez de luz, los modernos avances de la tecnología han permitido que expediciones científicas como las del Smithsonian puedan descubrir una treintena de nuevas especies de peces e invertebrados.

Si bien queda un interminable mundo por descubrir bajo el mar, la investigación y la vida marina se encuentran en constante peligro y es posible que, de no poner atención en el presente, no seamos capaces de seguir incursionando en las profundidades del océano debido a la contaminación que día a día generamos como humanidad.

Hace dos años, de acuerdo a datos de la organización Ocean Conservancy, más de 4,7 millones de envoltorios y recipientes plásticos de alimentos fueron retirados del mar. Plásticos más gruesos, como botellas, se hunden en el fondo marino y pueden permanecer hasta 450 años antes de descomponerse en microplásticos. Por otra parte, residuos más livianos como las bolsas, quedan flotando en la superficie, donde peces y aves marinas suelen confundirlos con alimentos.

Considerando que el principal contaminante de los océanos es el plástico en todas sus formas, la empresa ariqueña Golden Omega continúa con su campaña Olas Zero Plástico, una iniciativa que fomenta el cuidado y la limpieza de las costas. Entre las actividades consideradas para mantener libre de plástico nuestras costas se incluyen actividades de concientización para niños y adultos, limpiezas de playas, y la realización de seminarios y charlas en colegios.

“Ojalá pudiéramos tener más Jacques Cousteau en el mundo, y sobre todo en Chile, y eso lo vamos a lograr en la medida que logremos cuidar nuestro presente. Este 22 de abril se celebra el Día de la Tierra y la mejor forma de continuar conmemorando este día es seguir generando conocimiento y conciencia sobre la importancia de cuidarla. De nada nos sirve hoy recordar el Día de la Tierra si mañana no dejaremos nada a las nuevas generaciones”, indicó el gerente de administración y finanzas de Golden Omega, Nicolás Huidobro.

A pesar de que la pandemia mundial del Coronavirus ha disminuido la presencia de visitantes en las costas, los plásticos han sido reemplazados por otros contaminantes, como mascarillas y guantes desechables. En ese aspecto, Huidobro destaca la importancia de que seamos responsables como sociedad y no solo se generen políticas públicas para evitar la contaminación en el medioambiente de forma institucional, sino que también cada individuo desarrolle la conciencia necesaria para colaborar en uno de los grandes desafíos de nuestro tiempo, el cuidado del planeta.