El fascinante gusano que podría contribuir a la limpieza de desechos plásticos

By enero 16, 2020¿Sabías qué?

Una científica descubrió que larvas de la harina son capaces de consumir varios tipos de plásticos. ¿Cómo actúa el gusano y qué usos podrían darle?

Su nombre científico es Tenebrio Molitor y podría ser la pequeña solución de un enorme problema ambiental que hoy en día afecta especialmente a los oceános.

Y es que las cifras no mienten: la contaminación de plásticos en los mares del mundo se ha transformado en una verdadera crisis climática, según un informe publicado en el 2019 por el Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente (PNUMA).

Pero, ¿podría una pequeña larva de harina contribuir a la solución de este problema?

De acuerdo con un estudio publicado en la revista científica Environmental Science & Technology, esta larva es capaz de consumir varias formas de plástico. También puede comer poliestireno, un material altamente tóxico. ​Para muchos, podría ser el punto de partida que permita buscar alternativas naturales a la polución de plásticos.

“Es sorprendente que los gusanos de la harina puedan comer un aditivo químico sin que se acumule en su cuerpo con el tiempo”, dijo Anja Malawi Brandon, una de las principales autoras del estudio, a través del portal de noticias de ciencia Phys.

La Universidad de Stanford, en conjunto con investigadores chinos, llegaron a la conclusión de que 100 de estos gusanos de la harina, que son esencialmente escarabajos bebé, podrían llegar consumir casi 40 miligramos de espuma de poliestireno por día.

Cabe destacar que no se trata de una gran cantidad, pero es un paso enorme. Ahora, el desafío es conseguir imitar el proceso que usan los gusanos para poder hacerlo a gran escala.

Eso sí: aunque los expertos esperan obtener soluciones derivadas de los gusanos de la harina para combatir la crisis medioambiental, advierten que las respuestas duraderas solo aparecerán cuando la gente utilice materiales que reemplacen el plástico biodegradable y haya una menor dependencia de productos de un solo uso.

«Esta es una llamada de atención», advierte Anja Malawi. «Nos recuerda que debemos pensar en cómo lidiamos con ellos (plásticos)», reitera.