El último viaje del monitor Manco Cápac

By julio 29, 2021Arica, Nacional

Explorando las profundidades de Arica

Arica es reconocida como un punto geográfico clave en la historia de Chile, su ubicación limítrofe con Perú, su constante actividad, pesquera y portuaria la han convertido en un centro urbano clave de la zona norte. Pero si bien se sabe mucho de la actividad ocurrida en la superficie existe mucho por contar en la profundidad de su mar.

Sin duda, la conquista del Morro el 7 de junio 1880 es la postal más conocida de su historia, hazaña bélica que por su dificultad y complejidad pasó a constituirse por parte del Ejercito en el día de la infantería. Lo cierto es que el éxito del coronel Lagos y el heroísmo del comandante peruano Bolognesi en su defensa, hacen perder la vista el derrotero del último representante de la flota del Rímac en esta parte del litoral.

Efectivamente, tras los triunfos de Punta Gruesa y Angamos, la capacidad bélica de la armada peruana se había reducido al mínimo, permitiendo a los transportes chilenos movilizar grandes contingentes de tropas por el Pacífico sin enfrentar riesgos. Mientras tanto, incapaz de cambiar el curso de la contienda, encerrado a la sombra de las defensas del Morro, el blindado Manco Cápac esperaba su destino.

Un ataúd flotante

Desde su adquisición, tanto el Manco Cápac como su gemelo, Atahualpa representaron un dolor de cabeza permanente para la marina peruana. Diseñados para navegar en ríos, se transformaban en problemas al enfrentarse a aguas abiertas, donde cada periplo podía terminar en un naufragio. Su poca maniobrabilidad, escaza velocidad, baja altura y robusto blindaje terminaron convirtiendo a ambas naves en fortalezas flotantes, aprovechando además el alto calibre de sus cañones.

A pesar de sus limitantes, el Manco Cápac, era un rival complejo. Cualquier buque que quisiera abatirlo, debía también enfrentar al mismo tiempo a los fuertes del Morro, poderosamente artillados. La prudencia recomendaba eludir un combate directo.

Sin embargo, el 27 de febrero de 1880, el comandante Manuel Thomson, quiso apostar a la victoria. El combate naval de Arica fue el enfrentamiento entre el Manco Cápac contra una flotilla chilena integrada por la Magallanes, comandada por Carlos Condell; y el refaccionado, Huáscar de Thomson.

Tras una serie de maniobras, Thomson quiso jugarse el todo por el todo, buscando espolonear al blindado peruano, sin embargo, las máquinas del Huáscar fallaron en el momento menos apropiado, dejándolo expuesto a los disparos tanto de los fuertes como del monitor rival. Una de las pesadas balas de 500 libras de la nave peruana dio de lleno en el comandante chileno, abatiéndolo. De esta manera, Thomson se unió a Arturo Prat y Miguel Grau como el tercer comandante en morir en la cubierta de la nave hoy anclada en Talcahuano.

No sería el fin de las acciones del Manco Cápac, ya que posteriormente, el 6 de junio, antes de la caída del Morro, la nave también debió enfrentar a la flota chilena. En esta oportunidad consiguió acertar disparos tanto al blindado Cochrane y a la Covadonga.

Destino final

Pero los días del Manco Cápac llegaban a su fin. Ante la inminente pérdida del Morro de Arica, su capitán, José Sánchez, hizo conducir al monitor cerca de la ex isla Alacrán y lo hundiría para evitar que fuese capturado.

Hoy el buque se encuentra descansando en un banco de arena a 15 metros de profundidad, tres kilómetros al oeste de la desembocadura del río San José. El pecio fue encontrado originalmente en los años sesenta por buzos de la armada chilena, siendo nuevamente explorado y filmado el año 2007, detectándose que, si bien su proa se encontraba en buen estado, tanto la torre como los cañones habían sido destruidos por el paso del tiempo.

El suelo marino de Arica aún esconde historias sin contar, rastros de embarcaciones, maremotos y una rica historia en fauna marina que aún falta por explorar. Rodrigo Bermeo, buzo de Hippocampus relata que “El fondo marino de Arica es increíble, es una disyuntiva entre la vida y la muerte interesante de explorar. En el norte sólo hay un desierto marino y en el lado sur, vida especies, erizos, pulpos, estrellas de mar, peces y tiburones de pintarroja únicos. Sin embargo, de poco sirve tener este paradisiaco “universo” si la gente todavía sigue teniendo malos hábitos con la basura. Allá abajo me encuentro con lo más increíble en basura, desde pañales hasta latas. La limpieza del mar es tarea de todos, de esto depende la conservación a futuro de nuestro patrimonio natural”.

Dato: Un pecio es el resto de una nave o artefacto construido por el hombre y que se encuentra hundido total o parcialmente bajo el agua.