Ley Rompientes: El cuidado de las olas

By mayo 1, 2021Arica, Nacional

A través de los años el borde costero de Chile ha estado expuesto a innumerables alteraciones y eventos de contaminación. La falta de dirección y de conciencia por el medio ambiente ha tenido como resultado varios quiebres importantes en los ecosistemas de la fauna marina. Hoy, un grupo de pescadores, surfistas y gente ligada al borde costero y a su preservación, se han unido para promover e incentivar la Ley Rompientes.

A lo largo del territorio nacional, el mar se ha convertido en un actor protagónico de la historia de nuestro país, gran parte del desarrollo de Chile se ha sostenido gracias a los beneficios del océano Pacífico, tanto en su actividad económica como en la deportiva y turística.

En la actualidad, varios grupos ecologistas están apostando por conservar y proteger los ciclos naturales del océano, entre ellos, las rompientes. Estos bancos de arena son una fuente rica en oxigenación y nutrientes para la flora y fauna marina del borde costero. La actividad ancestral de los recolectores del cochayuyo depende en gran medida de la protección de estos esenciales elementos.

Es en Arica donde nace la urgencia de cuidar el impacto de estas olas. Los beneficios turísticos de la famosa ola del Gringo, que atrae surfistas de nivel mundial, han hecho que las comunidades locales se agrupen con el fin de proteger estos privilegiados bancos de arena. Grupos de pescadores artesanales en conjunto buscan mantener inalterables estos recursos utilizados y disfrutados por ellos y sus antepasados, por lo que con el apoyo de ONGs de protección ambiental, se encuentran en búsqueda de un nuevo marco legal sobre la utilización del borde costero, de manera más colaborativa y horizontal entre los distintos actores.

De acuerdo con la actual regulación marítima, hoy son varias las instituciones que tienen potestad sobre el desarrollo del borde costero. Por esto, en primera instancia este proyecto de ley buscará crear una nueva institucionalidad más pequeña, pero eficiente, y que tenga como principal potestad el cuidar y preservar los ciclos naturales del mar, escuchando a las distintas comunidades.
Pero esta futura ley no es nueva. El primer caso en el mundo de una legislación que protege las olas la tienen nuestros vecinos del Perú, en donde a la fecha van más de 33 playas protegidas, lo que ha dado frutos turísticos, por el desarrollo hotelero de estas playas; deportivos, por la creación de centros deportivos acuáticos – 2010 Perú campeón del mundo en surf- y; económicos, por la buena calidad de los peces y mariscos que se comercializan.

Perú ha dado el puntapié inicial para lo que se creía una misión titánica, que era la de reunir a los distintos protagonistas del desarrollo costero. Por lo mismo, desde las playas chilenas se está observando y siguiendo de cerca el caso peruano para replicarlo en nuestro país.

Pablo Espinosa, encargado de la Comisión del Medio Ambiente de la Federación de Surf de Chile explica que “Es increíble lo que han hecho nuestros vecinos, su caso demuestra a nuestras autoridades que con cuidar las olas se puede potenciar mucho la industria del turismo, lo que a la larga trae más beneficios que cualquier otra cosa. Y si lo vemos desde la óptica del surf, Perú es una potencia a nivel mundial, han salido varias veces campeones del mundo en varias categorías lo que ha impulsado su desarrollo a varios años, en relación con el nuestro. Sin olas no hay desarrollo”.

En esta misma línea el gerente General de Golden Omega, Jorge Brahm, añade que “Hoy no es viable el desarrollo de un país sin cuidar su patrimonio ambiental. Las rompientes y el mar son un sello característico de los ariqueños, por lo que tenemos que apostar más a incentivar este tipo de prácticas deportivas que aportan un valor agregado al turismo y a la identidad regional. Además, el cuidado de las especies marinas tiene que ser el eje fundamental de cualquier política marítima hoy, sin esto no hay futuro”.

El proyecto de Ley se encuentra actualmente al inicio de su trámite legislativo en el Senado. Si bien a nivel local la discusión sobre esta temática se ha ido aplazando debido a la aplicación de las medidas preventivas contempladas en el plan Paso a Paso, esto no ha sido un impedimento para que las distintas comunidades del borde costero se puedan reunir de forma remota para abordar y mejorar, la futura Ley de Rompientes en Chile.