“Si nos cuidamos del Covid, también cuidémonos de los plásticos y del daño que hacen a nuestra salud”

By septiembre 1, 2020Arica, Nacional

Esta organización dedicada a la conservación y preservación del medio ambiente marino lleva años de actividad en Arica, donde ha debido enfrentar problemáticas como la desaparición de la población de tortugas y la alta contaminación por plástico que se acumula en las playas de la zona. Su representante hace hincapié en la importancia de eliminar estos desechos, que no solo dañan a la flora y fauna marina, sino también ponen en peligro la salud del ser humano.

Cuidado de la fauna marina (específicamente la tortuga de mar), proyectos para educar a niños en torno al cuidado del medio ambiente, ecoturismo, limpieza de playas, y reciclaje, son algunas de las actividades que hace años realiza la ONG Tortu Arica, con el objetivo de preservar y conservar el medio ambiente marino. Ha sido un trabajo intenso y constante, pero que hace un largo tiempo tiene un gran enemigo: el plástico.

En videoconferencia, el vicepresidente de la organización, Alfredo Álvarez, conversó con Olas Zero Plástico -iniciativa de la compañía ariqueña Golden Omega, que fomenta el cuidado de las costas a nivel local-, sobre la importancia de que las personas comprendan el real daño que provoca este material en el medio ambiente y en quienes forman parte de él. “Nuestra preocupación es la protección del medio ambiente marino, su flora y su fauna, y especialmente las tortugas marinas. Pero también tenemos otras preocupaciones y ahí es donde entra el plástico como un potencial alto riesgo, por los efectos que puede provocar en la vida marina, que también afectan al ser humano”, explica.

Uno de los grandes lineamientos de Tortu Arica es justamente la conservación de las tortugas. Los años 2017, 2018 y 2019, estuvieron marcados por el varamiento y desaparición de estos seres vivos en Arica, ¿por qué razón ocurrió esto y cuál es la situación actual de esta problemática?

La causa hasta hoy es desconocida, pero hay dos teorías: la primera, que fue un ataque de algún depredador -se le atribuyó al lobo marino-, pero no hay pruebas que puedan comprobar que fue así; La segunda es que habría una situación antrópica, o sea por la presencia e intervención de humanos, pero tampoco existen pruebas contundentes para afirmarlo. Lo cierto es que desde 2018 no vemos tortugas en Arica. Quizás con la pandemia, han aparecido especies, se han acercado a la costa. La pesca ha disminuido bastante, quizás por ahí vuelvan a costear, pero no lo sabemos, porque tampoco nosotros podemos ir al agua, a hacer programas de vigilancia. Una colonia de una estimación poblacional, según los científicos, de unas 300 tortugas, se perdió. No se pudo hacer una acción concreta y eficiente, que permitiera el resguardo de la colonia.

¿Cuáles serían, para ti, los pilares fundamentales para que la sociedad se involucre en la protección y conservación del medio ambiente y en la problemática del plástico?

La educación. Básicamente hay que educar. Nosotros estamos desde 2013 en eso y hemos ido evolucionando. Primero empezamos con la educación ambiental a niños, porque es algo que les quedará para el resto de sus vidas. Un niño es un vehículo de cambio para su entorno y, en ese sentido, lo importante es enfocar los esfuerzos en cambiar la mentalidad. Nuestra apuesta es a largo plazo y quizás muchos de nosotros ni siquiera podamos ver mucho los cambios con las semillas que hemos plantado. Pero otra arista, que nos dimos cuenta en el tiempo, es educar también a la gente más grande, y ahí fue que incursionamos en el ecoturismo, con actividades de canotaje y de buceo, con las que enganchamos a la gente, la llevamos al mar, hacemos que lo conozcan, lo quieran y con eso, lo cuiden.

Ustedes han acuñado harto la frase: “No se cuida lo que no se quiere y no se quiere lo que no se conoce”.

Justamente, eso es lo que hacemos, acercamos a la comunidad ariqueña al mar. Nosotros tenemos en Arica más de 10.000 años de historia del ser humano con el mar, desde los chinchorros hasta hoy día. Es muy común en el ariqueño la conexión con el mar, entonces lo que nosotros hemos fomentado es el cuidado, el querer primero al medio ambiente marino, para después poder cuidarlo. Hemos evolucionado en ese proceso educativo, hemos incorporado herramientas que sean lúdicas, que rompan los esquemas, como el ecoturismo. Hay que buscar una estrategia, el ingenio entre comillas para poder encantar a la gente.

Claro, es un desafío que también tenemos en Olas Zero Plástico. Con foco justamente en la problemática del plástico, uno de sus proyectos en particular se denomina “Plástico, el nuevo continente”. Cuéntanos un poco sobre eso.

Bueno, la génesis de estos proyectos de plástico fue en 2015, cuando conocimos al capitán Charles Moore. Él tiene una fundación, a través de la cual va por el mundo dando a conocer este tema del plástico, hace muchos años. En 2015, lo trajo la embajada de Estados Unidos a Arica. Nosotros nos acercamos a participar en las actividades que había implementado la embajada y finalmente dos de nosotros terminamos ayudándole al capitán con una actividad de laboratorio. A raíz de eso, generamos el primer proyecto con un fondo de protección ambiental del Ministerio de Medio Ambiente, que fue “Plástico: el Octavo Continente”. Básicamente, era educar a los niños respecto de cómo se distribuye el plástico en el océano, de acuerdo con sus diferentes densidades: quedan en superficie, en medias aguas o en el fondo, y finalmente ingresan en la cadena alimenticia completa. Por eso digo que el hombre también recibe los efectos dañinos del plástico, porque ingiere compuestos químicos catalogados como altamente cancerígenos por la OMS. Entonces es un riesgo no tan sólo para la vida en el mar, sino también para el humano. En 2018 hicimos otro proyecto que tenía que ver con el reciclaje mismo de los plásticos. Obtuvimos una máquina chipeadora para poder reciclar, luego chipear (cortar el material en calugas), y fundir para poder generar un producto reciclado. En un tercer proyecto, le enseñamos a bucear a 15 – 20 personas y los capacitamos para que pudiesen hacer las evaluaciones de las playas de Arica, y así poder estimar la densidad de plástico presente en ellas.

Depende de los sectores y de las corrientes. Hay vórtices donde se van acumulando plásticos y en Arica hemos podido identificar dos puntos que son muy fuertes: uno es en la Isla Alacrán y otro es en el interior del Puerto de Arica. Las imágenes de los monitoreos que hemos hecho son bastante fuertes. Lo que se puede hacer en términos de prevención es identificar los focos de riesgo y luego intervenir. Ahora, nosotros somos una organización no gubernamental y no contamos con muchos recursos económicos, entonces ha sido un proceso lento.

Ustedes también tienen harta experiencia en la limpieza de playas, vienen hace tiempo haciendo esto, ¿cómo han medido sus resultados, ven alguna evolución?

Nosotros comenzamos en 2013, con las primeras limpiezas de playas y limpiezas cerca del lecho del río. En Arica hay una situación muy particular, que es que el Río San José está seco casi todo el año, pero en temporada estival las lluvias que hay en el altiplano, entre enero y febrero, hace bajar los ríos. La mala costumbre aquí de la gente es tirar basura al lecho seco del río, y entonces cuando baja se lleva todo y obviamente esa basura va a dar al mar, con mucho plástico entre ella. Hoy día la municipalidad de Arica institucionalizó la limpieza del lecho seco del río, partimos nosotros con apoyo de ellos pero ya afortunadamente hoy lo tienen agendado como algo obligatorio todos los años. Es un avance. En el tema de la playa, la municipalidad hoy día tiene un contrato con una empresa que se preocupa del aseo. No obstante, en este año en particular, por la pandemia, fue un tema bien complejo. Cuando uno pone estos temas en la palestra, las autoridades toman conciencia y empiezan a actuar. Muchas veces los problemas ambientales están debajo de la alfombra, entre comillas, escondidos. Pero, ¿cuál es nuestra misión? Sacar estos temas, hacerlos visibles y generar algún tipo de acción concreta que mitigue de alguna manera los efectos que se generan.

En tiempos de pandemia se hace más difícil la labor de organizaciones como Tortu Arica y Olas Zero Plástico, llegar a la gente, ¿qué llamado harías hoy día a la comunidad ariqueña en torno a esta problemática?

En este período de pandemia en particular, no nos olvidemos que los plásticos son un tema fundamental. La cantidad de infraestructura que cuenta con plástico es innumerable, no podemos tener más plástico en nuestras vidas. Hoy día, afortunadamente, en Arica también está la normativa municipal que prohíbe que los comercios entreguen bolsas plásticas. Eso es un avance grande, pero es parte de un proceso que tiene que continuar. Como dije antes, hay un desconocimiento generalizado respecto de los compuestos químicos tóxicos cancerígenos que tiene el plástico, entonces tenemos que cuidar nosotros mismos de nuestra salud. Si nos cuidamos del Covid, también cuidémonos de los plásticos y del daño que hacen a nuestra salud. No nos olvidemos de que nosotros somos también parte del medio ambiente.