Un regreso consciente a las playas Ariqueñas

By noviembre 30, 2020Arica, Nacional

El lunes 23 de noviembre, la comuna entró en la fase 3 del Plan Paso a Paso con cifras de contagios que continúan a la baja. De esta forma, un reencuentro con las olas y la arena se convierte en un escenario más posible, lo que trae consigo una nueva prueba para la comunidad: adaptarse a la nueva forma de utilizar estos espacios y mantenerlos libres de los desechos plásticos, a los que ahora se suman mascarillas y otros métodos de prevención contra el Covid-19.

Buenas noticias ha recibido Arica en torno a la evolución de la pandemia en la zona durante las últimas semanas. Al tiempo que la comuna entraba a su segunda semana en la fase 2 del Plan Paso a Paso, la positividad o cifra de contagios era del 3%, la más baja en muchos meses. El lunes 23 de noviembre, avanzó a la fase 3 y si bien, las autoridades consideran esto como una evolución positiva, mantienen la cautela y llaman a la población a hacer lo mismo.

“La experiencia demuestra que las etapas 2 y 3 están en un delicado punto de equilibrio, donde las decisiones equivocadas pueden llevarnos rápidamente a retroceder y perder lo que tanto ha costado conseguir”, sostiene el intendente de Arica y Parinacota, Roberto Erpel en una columna de opinión publicada hace unos días. La autoridad agrega además que “mi llamado es a usar, con la mayor mesura posible, el espacio, un poco más amplio, que se nos ha otorgado de lunes a viernes. A no confiarse y a reforzar el autocuidado en todos los ámbitos de nuestras vidas”.

De mantenerse la tendencia a la baja en las cifras de contagios, la comuna poco a poco podría continuar con su avance en el plan de desconfinamiento y volver a usar espacios tan propios de la ciudad como son las playas. Sin embargo, de una forma muy diferente a la que se conocía hasta ahora. A fines de octubre, desde los ministerios de Bienes Nacionales y Salud, se presentó el protocolo y guía de recomendaciones para el uso de las playas en el contexto Covid-19, y este martes 24 la iniciativa se difundió a nivel regional.

Como es la tónica en todos los espacios públicos que comienzan a reabrirse, el uso de mascarillas, el distanciamiento social entre personas y grupos y el uso de alcohol gel en las manos son los métodos principales de autocuidado.

El plan especifica que las personas que acudan a las playas pueden estar sin mascarilla solo cuando no estén en movimiento y a dos metros o más de distancia de otras personas. Respecto del distanciamiento físico, la regla es que sea de al menos un metro al estar en un grupo compartiendo y de al menos 5 metros con grupos desconocidos. También se hace un llamado a preferir deportes individuales o grupos pequeños de personas que se conozcan, y en caso de usar objetos, desinfectarlos antes y después. Finalmente, se insta a comprar en locales establecidos y evitar comer alimentos al interior de los balnearios.

Para quienes administran playas también se han hecho recomendaciones enfocadas en mantener cerrados los espacios donde puedan producirse aglomeraciones y clausurar equipamiento como juegos infantiles, máquinas de ejercicio y otros que impliquen contacto directo. Asimismo, y como también ocurre en otros espacios públicos, se promueve hacer visibles las señaléticas sanitarias que promuevan la distancia física, limpiar frecuentemente superficies de uso público y asignar equipos que monitoreen el cumplimiento de medidas entre visitantes. A estas medidas de seguridad, se suma que hasta el momento aún no se permite el baño en ninguna de las playas.

Más cuidados, pero no más desechos plásticos

Desde la irrupción del coronavirus en el mundo, se ha observado un incremento en la producción y consumo de material plástico para uso hospitalario y doméstico, como mascarillas, guantes, protectores faciales, entre otros. Todos ellos catalogados como material de un solo uso, algo que a nivel mundial se lucha por eliminar, debido al alto nivel de impacto que significa en términos de contaminación.

Esta nueva realidad se ha convertido en un escenario desafiante a nivel medioambiental, si se considera que cada año llegan hasta los océanos del mundo 8 millones de toneladas de desechos plásticos, de acuerdo con cifras de la ONG WWF. Estos residuos no pueden ser reciclados, por lo que su destino son los vertederos o la incineración. Incluso muchos de estos insumos ya se han comenzado a ver acumulados o botados como desechos en las calles de las ciudades y también en el mar, uno de los mayores perjudicados del uso masivo de plástico.

El hoy inevitable uso de este material con fines de autocuidado es un factor que también se pone sobre la mesa al pensar en un potencial reencuentro de las personas con las playas. Es por eso que Olas Zero Plástico, la iniciativa que fomenta el cuidado y limpieza de las costas, impulsada por la compañía ariqueña Golden Omega, hace hincapié en que este sea un regreso consciente con la pandemia aún en curso, pero también con el medioambiente.

“El coronavirus ha provocado que hoy no sea factible eliminar de nuestras vidas a los plásticos de un solo uso, como se venía intentando hasta antes de la emergencia. El uso de mascarillas y otros implementos de autocuidado son implementos de uso diario y también tendremos que llevarlos a las playas cuando éstas vuelvan a abrir. En este escenario, es fundamental que se evite al máximo que estos se conviertan en nuevos agentes contaminantes, porque afectarán de forma directa a un ecosistema que ya debe lidiar con enormes cantidades de estos desechos en el mundo, en Chile y también en Arica”, comenta Jorge Brahm, gerente general de Golden Omega.

Olas Zero Plástico ha mantenido activo en los meses de confinamiento su trabajo de concientización respecto de la importancia del reciclaje de este material, a través de videoconferencias con expertos de distintas áreas y la difusión de material informativo que permita entregar lineamientos básicos a las personas en esta materia.