“Cuando era chica, yo no veía plástico mientras surfeaba… ahora veo y me empezó a afectar”

By julio 31, 2020Arica, Nacional

CRÉDITOS FOTOGRAFÍA: ARICA SURF

La longboarder ariqueña se inició en este deporte a los 6 años, lo que le ha permitido observar de cerca cómo las playas de su ciudad natal se han visto fuertemente invadidas por la contaminación generada por el plástico. En esta entrevista, ahonda en la importancia de reducir el uso de este material y de cuidar el medioambiente.

Constanza “Conti” Maturana (23) es la actual campeona de surf a nivel nacional. Nacida y criada en Arica, las playas de la ciudad son hoy uno de los lugares que mejor conoce. Es parte de una familia de importantes surfistas, encabezada por el coach nacional Miguel Maturana. Desde los 11 años compite en campeonatos locales y desde los 17 entró al circuito nacional. En 2017 se coronó por primera vez como campeona en Chile, con lo que pasó a formar parte de la selección que representa al país en el extranjero. Su liderazgo se mantiene hasta la actualidad.

Vía Google Meet, conversó con Olas Zero Plástico -iniciativa de la compañía ariqueña Golden Omega, que fomenta el cuidado de las costas a nivel local-, sobre el impacto de la contaminación generada por este material, y también acerca de la necesidad de reducir los desechos derivados de su uso.

¿Cómo partió tu interés por el surf?

Comencé a surfear como a los 6, 7 años. Soy de una familia de surfistas importantes en Chile. Mi papá es coach de surfistas profesionales y me metió al agua desde bebé. Luego veía a mi hermano mayor, que estaba saliendo a viajar y subiendo a los podios, y yo también quería eso, así que comencé a entrenar junto a él.

Habiendo partido bien chica con esto, me imagino que tu relación con las playas de Arica ha sido súper estrecha, ¿cómo ves la situación actual de las playas en relación a la presencia de plásticos?

Durante mi carrera he tenido el beneficio de conocer hartas playas y cuando era chica, yo no veía plástico mientras estaba surfeando. De hecho, hace dos o tres años, comencé a ver flotando cosas y me empezó a afectar directamente. En Arica, en las fechas de verano más o menos, con el invierno altiplánico y las lluvias, el caudal del río que tenemos acá, baja con todo. Es la fecha cuando tenemos más contaminación, visible.

De hecho, cada año a nivel mundial, ingresan al océano 8 millones de toneladas de plásticos, es una cifra tremenda.

Sí, claro, es súper descabellado.

¿Has tenido alguna mala experiencia en lo deportivo que se deba a la presencia de plástico en particular? 

Bueno, cuando estamos entrenando, es raro ver a un surfista que no saque de su traje al salir del agua alguna botella, red, saco,  o algún tipo de basura. Por lo general, yo los meto en la maletera y me los llevo a la casa.

Se plantean entre los surfistas, a nivel nacional o internacional, esta temática del plástico? ¿Conversan al respecto o han tenido alguna instancia especial?

Sí, en general, los surfistas están hablando del medio ambiente, es un tema muy marcado que tenemos. Muchas veces, después de los campeonatos, se hacen limpiezas de playas o concursos mientras transcurre la semana para los que van como espectadores. Por ejemplo, el que traiga más colillas de cigarro, se gana algún objeto de la misma marca donde se está haciendo el campeonato. Cosas así. Bueno y ese es el plástico que nosotros podemos ver, a simple vista, porque dentro de la arena ya tenemos microplásticos.

Hace muy poco, estábamos investigando sobre el tema y leí una frase: “antes nos llevábamos el pescado en una bolsa para la casa, ahora nos llevamos la bolsa en el pescado para la casa”.  Me quedó dando vueltas en la cabeza, porque justo había ido en la mañana a comprar pescado al puerto a los pescadores artesanales. Ya estamos en ese nivel, sí.

Efectivamente se han encontrado partículas de microplásticos a ese nivel. Por eso la preocupación de muchos sectores de cuidar el ambiente y el hábitat en el cual vive ese pez.  En el caso de las tortugas también es trágico.

Demasiado. Yo acostumbraba a ir el fin de semana con mi viejo a andar en paddle y el agua estaba clara. Veía a las tortugas entremedio de las rocas nadando y era maravilloso. Eso fue hace dos o tres años y ya no están. Los delfines para qué decir. Estábamos surfeando, tipo 6 de la mañana, y con el amanecer todos esperábamos que saliera la manada de delfines por entremedio de nosotros. Era precioso y ya no se ve mucho eso.

¿Cuáles crees que podrían ser los esfuerzos o las formas en que se puede aportar a disminuir la presencia de plástico en las playas?

Creo que tenemos que empezar a educar a la gente, porque falta mucha educación y cultura respecto a este tema. Falta esa cultura de reciclaje. Hay que mostrar el impacto ambiental que genera el plástico, que se sigue produciendo, pero no desaparece, está en el planeta. Entonces lo que debemos hacer es minimizar el plástico de un solo uso. No nos cuesta en realidad llevar nuestras bombillas de metal, andar con nuestras botellas, ir al super con los tupper. En Arica, tenemos un agro maravilloso, que nos tiene productos frescos durante todo el año, y uno va al “super” y está ahí la lechuga, con bolsas, todo plastificado, y eso es super absurdo. En verdad, es un mínimo esfuerzo, encuentro que somos muy egoístas con nosotros mismos, porque vivimos en este planeta, y también somos egoístas con los animales, porque ellos están sufriendo y al ser humano no le interesa.

Con la pandemia,  el plástico se ha hecho imprescindible para toda la protección personal. El uso de guantes, mascarillas, batas plásticas, en caso del personal de salud, incrementan el nivel de desechos plásticos y hasta se están empezando a ver en las calles. Se habla de que la segunda ola de la pandemia va a ser una ola de plástico.

Sí, yo vivo en Azapa y, gracias a Dios, puedo salir a trotar, porque me tengo que mover, y la carretera está llena de guantes y de mascarillas, es impresionante. Voy trotando y por los árboles están todas. La gente se las saca y las tira a la calle. Eso ya se está viendo. De hecho, mi familia tiene un restaurant y yo le digo a mi mamá que por favor vendamos los almuerzos (delivery), en cajas de cartón, pero es mucho más caro. Le sube mucho al precio final y lamentablemente la gente ya esta muy mal económicamente. Entonces tener una vida eco-sustentable es súper caro también, no es que todo el mundo pueda acceder a eso. Y en verdad es triste. Al final, mientras todos aportemos un granito, ya estamos haciendo algo.